Artículos de esta serie:
- Paso 1: Busque un buen consejero
- Paso 2: Haga de su casa un oasis de amor
- Paso 3: Ejerza su autoridad
- Paso 4: Establezca reglas familiares y hágalas cumplir sin falta
- Paso 5: Enseñe a sus hijos a sujetarse a un horario
- Paso 6: Tome en cuenta los sentimientos de sus hijos
- Paso 7: Predique con el ejemplo
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¿Por qué dar este paso? Ciertos estudios muestran que “los hijos criados por padres amorosos y que hacen valer su autoridad
El problema. Desde la infancia hasta la adolescencia, los hijos desafiarán el derecho que tiene usted a ejercer autoridad sobre ellos. “Los niños aprenden rápido a detectar cuándo temen los padres afirmarse en su autoridad y cuándo puede uno confiar en que se rindan”, escribe John Rosemond en su libro ¡Los padres al poder! Y añade: “Nunca debe caber la duda de a quién le corresponde llevar la batuta. [...] ‘Cuando el padre no manda, el niño se desmanda.’”.
La solución. No crea que si ejerce su autoridad, sus hijos se alejarán de usted o que anulará por completo su personalidad. Jehová Dios, el Autor de la vida familiar, no se ha propuesto que los hijos tengan voz y voto en la dirección de la familia; todo lo contrario: ha conferido a los padres una posición de autoridad, y manda a los hijos que “sean obedientes a sus padres” (Efesios 3:14, 15; 6:1-4).
Se puede ejercer autoridad sin ser un tirano. ¿Cómo? Siguiendo el ejemplo de Jehová. Él tiene el poder para obligar a sus hijos humanos a hacer su voluntad, y sin embargo, apela a lo bueno que hay en nosotros. “¡Oh, si realmente prestaras atención a mis mandamientos! Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río”, dice su Palabra (Isaías 48:18). Jehová quiere que le obedezcamos por amor, y no por temor morboso (1 Juan 5:3). Es razonable en lo que pide de nosotros y sabe que nos irá bien si seguimos sus normas morales (Salmo 19:7-11).
“Corrige a tu hijo [...]: entonces te dará grandes alegrías.”
(Proverbios 29:17, La Nueva Biblia Latinoamérica, 2004)
¿Cómo conseguirá la confianza necesaria para ejercer equilibradamente su autoridad? Primero, tiene que estar convencido de que eso es lo que Dios espera de usted. Y segundo, debe tener la certeza de que cumplir las normas morales de Dios es el mejor camino que usted y sus hijos pueden seguir (Romanos 12:2).
¿Cuál es una manera concreta de ejercer su autoridad?