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¿A qué se debe
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¿Qué hay detrás de la crisis?“En la Línea Directa para Granjeros con Estrés estamos preparados para ayudarlo a sobrellevar la tensión que conlleva su trabajo. Somos HOY día, muchos profesionales de la salud concuerdan en que el estrés que padecen los trabajadores del campo es un riesgo propio de su profesión. A fin de ayudarlos, hay psicólogos clínicos especializados que ofrecen a las comunidades rurales varios servicios, como grupos de apoyo y líneas telefónicas directas para combatir la tensión. Jane, quien fuera esposa de un granjero, asiste a terapia de grupo todos los jueves por la noche. “Empecé a asistir porque mi esposo se suicidó Se ha observado un aumento sin precedentes en el número de agricultores y ganaderos que están luchando contra el estrés. Pero ¿cuáles son las causas de la crisis que afrontan? Los desastres naturales y las enfermedadesEl sitio en Internet mencionado al principio señala: “La misma naturaleza del trabajo agrícola implica que gran parte de los asuntos que son importantes en su vida diaria En la comunidad mundial en la que vivimos, agricultores y ganaderos dependen de los mercados internacionales La escasez de lluvia, por ejemplo, tiene en ocasiones un doble efecto. Un granjero llamado Howard Paulsen explicó que la sequía de 2001, una de las peores de la historia de Canadá, hizo daño tanto a sus cultivos como a su ganado. Sin pastos ni cosecha, tuvo que comprar alimento para los animales. “Ya he gastado 10.000 dólares en dar de comer al ganado, y ahora estoy alimentándolo con lo que debería reservar para el invierno |
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En Gran Bretaña, el brote de fiebre aftosa que se produjo en 2001 fue tan solo el último de una serie de problemas que han afligido a los ganaderos británicos, quienes también han tenido que hacer frente al mal de las vacas locas y la fiebre porcina. Estas enfermedades La inestabilidad económicaTambién se han producido cambios drásticos en el panorama económico. “Desde 1940 hasta mediados de la década de 1980 “¿Cuánto más podremos aguantar antes de quedarnos sin gente que quiera cultivar la tierra?” ¿Por qué han aumentado más los gastos que los beneficios? En la comunidad mundial en la que vivimos, agricultores y ganaderos dependen de los mercados internacionales. Tienen que competir con productores de alimentos que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Es cierto que, gracias al comercio exterior, los productos agrarios y de granja han hallado nuevos mercados, pero la inestabilidad del mercado mundial es muy peligrosa. Por ejemplo, en 1998, varios cultivadores de cereales y criadores de cerdos de Canadá se arruinaron cuando sus clientes asiáticos sufrieron un revés económico. La desaparición de las comunidades ruralesMike Jacobsen, profesor de la Universidad de Iowa y especialista en temas agrarios, afirma que la crisis agropecuaria es causante a su vez de la crisis que afecta a las comunidades rurales. Él observa: “Cuando uno piensa en una de estas localidades, se imagina un lugar limpio, ideal para los niños, con buenas escuelas; en fin, un lugar donde uno quisiera casarse y criar a sus hijos. ¿Verdad que sí? Pues bien, el nivel económico de estos pueblos depende muchísimo de las pequeñas granjas familiares de la zona”. Por consiguiente, la crisis agraria y ganadera también provoca el cierre de escuelas, hospitales, restaurantes, tiendas e iglesias. Así es, está desapareciendo uno de los mayores atractivos de la vida en el campo: sus comunidades estrechamente unidas. Por tanto, no sorprende que, como indica la revista Newsweek, casi el dieciséis por ciento de la población rural estadounidense a duras penas tenga lo necesario para vivir. En el informe “The Rural Crisis Downunder” (La crisis rural australiana), Geoffrey Lawrence escribe que en Australia, “los índices de desempleo, subempleo y pobreza son mucho más elevados en el campo que en las ciudades”. La inestabilidad económica ha obligado a numerosas familias Debido al éxodo de los jóvenes a las ciudades, la población de numerosas localidades rurales ha envejecido considerablemente. Dichas comunidades no solo han perdido el vigor de la juventud, sino el medio que tienen de cuidar de sus mayores, a menudo cuando más lo necesitan. Así pues, es comprensible que muchos ancianos se sientan confusos y asustados ante estos rápidos cambios. Como hemos visto, la crisis agropecuaria es demoledora, y sus efectos tienen un gran alcance. De hecho, nos perjudica a todos. Sin embargo, hay razones para creer que esta crisis se acerca a su fin. De eso tratará nuestro siguiente artículo. |
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PESTICIDAS EL DILEMA DE LOS AGRICULTORES
En algunas partes del mundo, las plagas y las enfermedades han dañado hasta el 75% de los cultivos. Una solución obvia es plantar una mayor variedad de productos. El periódico The Globe and Mail informa: “Los agricultores canadienses han tratado de ponerse a la cabeza de la competición adoptando métodos de producción diseñados para aumentar el rendimiento de sus tierras, de modo que tengan más que vender”. Sin embargo, Terence McRae, de la Oficina de Medio Ambiente de Canadá, advierte: “Muchos de estos cambios han hecho aumentar los posibles daños medioambientales causados por la agricultura”. ¿Qué puede decirse del empleo de pesticidas? Este asunto también supone un dilema para los agricultores, ya que todavía se debate la eficacia y los posibles riesgos para la salud de estas sustancias químicas. Un informe de la Organización Mundial de la Salud admite que aún no se conocen bien los peligros ni la toxicidad que entrañan la mayoría de los pesticidas. Lo que sí se sabe es que a medida que estos pasan de un eslabón a otro en la cadena alimenticia, pueden agravarse sus posibles consecuencias: los animales se alimentan de vegetación contaminada con pesticidas, y el hombre, a su vez, se come a los animales. |
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Publicado en ¡Despertad! del 8 de octubre de 2003 |