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¿Son compatibles la fe y la razón?
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![]() ¿Capta usted el significado de la oración modelo |
El significado del padrenuestroPara ilustrar la diferencia que existe entre el conocimiento exacto de la Biblia y el superficial, examinemos la oración de Jesús conocida generalmente como el padrenuestro, que se encuentra en Mateo 6:9-13. Millones de personas recitan una y otra vez esta oración modelo en su iglesia. Pero ¿a cuántas se les ha enseñado su significado, en particular el de las primeras palabras, que aluden al nombre y al Reino de Dios? Tan importantes son esos temas que Cristo los mencionó en primer lugar. La oración empieza de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”. Note que Jesús especificó que se orara por la santificación del nombre de Dios. Esas palabras hacen surgir al menos dos preguntas en la mente de muchos: ¿cuál es ese nombre? y ¿por qué se debe santificar? |
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![]() “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” |
La respuesta a la primera pregunta aparece más de siete mil veces en el texto bíblico original. Una de ellas es el Salmo 83:18: “Para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra”. Con respecto a dicho nombre, el propio Creador dice, según Éxodo 3:15: “Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación”.* Ahora bien, ¿por qué tiene que santificarse el nombre de Dios, si es la esencia de la pureza y la santidad? Porque desde el mismo principio de la historia de la humanidad ha sido manchado y difamado. En Edén, Dios advirtió a Adán y Eva que si comían del fruto prohibido, perderían la vida (Génesis 2:17). Cuando Satanás le aseguró a Eva: “Positivamente no morirán”, contradijo de manera descarada al Todopoderoso, con lo cual lo acusó de mentir. Pero no se detuvo ahí; deshonró aún más el nombre divino al decirle a la mujer que el Creador estaba privándola injustamente de conocimiento valioso. “Porque Dios sabe que en el mismo día que coman [del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo] tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo.” ¡Qué calumnia! (Génesis 3:4, 5.) Al comer el fruto prohibido, Adán y Eva se pusieron de parte de Satanás. Y desde entonces, casi todos los seres humanos han contribuido, a sabiendas o no, a deshonrar el nombre de Dios, pues han rechazado Sus justas normas (1 Juan 5:19). Las personas todavía difaman a Jehová al culparlo de los sufrimientos que padecen, aunque estos sean consecuencia de su mala conducta. Proverbios 19:3 dice: “La necedad del hombre malogra sus empresas y luego su corazón se irrita contra Dios” (Pontificio Instituto Bíblico). ¿Entiende por qué Jesús, quien tanto amaba a su Padre, pidió que se santificara Su nombre? |
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![]() “Venga tu reino [mesiánico]” |
“Venga tu reino”Después de orar por la santificación del nombre divino, Jesús añadió: “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra” (Mateo 6:10). Con respecto a este versículo, podemos preguntarnos: “¿Qué es el Reino de Dios, y qué relación tiene su venida con que se efectúe la voluntad del Altísimo en la Tierra?”. En la Biblia, el significado básico de la palabra reino es “gobernación de un rey”. Por lógica, entonces, el Reino de Dios sería la gobernación de Dios, pero ejercida mediante un rey que él escoge, a saber, Jesucristo resucitado, el “Rey de reyes y Señor de señores” (Revelación [Apocalipsis] 19:16; Daniel 7:13, 14). Con relación al Reino mesiánico que el Padre encomendaría a Jesucristo, el profeta Daniel escribió: “En los días de aquellos reyes [los gobiernos mundiales actuales] el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos”, es decir, para siempre (Daniel 2:44). En efecto, el Reino de Dios asumirá el control completo de la Tierra, eliminando de ella a todos los malvados, y regirá “hasta tiempos indefinidos”, por toda la eternidad. Así pues, mediante dicho gobierno, Jehová santifica su nombre y lo limpia de todo el oprobio que le han causado las mentiras de Satanás y los humanos impíos (Ezequiel 36:23). Como cualquier otro gobierno, el Reino de Dios también tiene súbditos. ¿Quiénes son? La Biblia responde: “Los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz” (Salmo 37:11). De igual modo, Jesús dijo: “Felices son los de genio apacible, puesto que ellos heredarán la tierra”. Tales personas tienen, claro está, un conocimiento exacto del Ser Supremo, pues es un requisito para heredar la vida (Mateo 5:5; Juan 17:3). |
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“Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra”
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¿Se imagina toda la Tierra llena de personas mansas que amen intensamente a Dios y al prójimo? (1 Juan 4:7, 8.) En eso pensaba Cristo cuando oró así: “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra”. ¿Comprende por qué enseñó a sus discípulos a pedir lo mismo? Más importante aún, ¿se da cuenta de lo que puede significar para usted el cumplimiento de esa oración? Millones de personas razonan a partir de
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Publicado en La Atalaya del 1 de abril de 2002 |